lunes, 13 de septiembre de 2010

Relax intelectual


Tras un periodo de relax intelectual, prefiero decirlo de esta manera, volvemos a la rutina: el trabajo, estudios, aficiones, deporte... y a escribir, a expresar aquello que nos preocupa o cautiva.

Relax? Intelectual? Pues eso parece que conlleva el calor del verano. No es que haya estado todos los días en la playa fundiendo mis neuronas al sol, ni mucho menos, pero el calor no acompaña al pensar. O eso es lo que parece…

Te encuentras en cada situación y con cada personaje, pero no te preocupes “estamos en verano, hombre!”… y con esa frase está todo normalizado: te adelantan en continua en una curva, te dan de menos en el cambio, llegan tarde, se olvidan de eventos… ”relax, es verano!”. Y así sucede durante 3 meses; 3 meses de viajar, nadar, reír, salir, conocer gente y pasarlo bien.

La mayoría de veces se libera la mente para disfrutar, se “relaja el intelecto” para poder disfrutar de la vida, entonces…el ser humano no puede disfrutar de su vida? A ver, es lo que nos queda cuando diferenciamos humano de animal, el intelecto nos “ata” y relajarlo nos “libera”.

Me estoy desviando del tema, el tema del verano, de esa época dónde la gente deja de ser quien es durante el 90% del año para ser feliz, libre y ver a sus más allegados. O quizás no me desvío, quizás mi intelecto está ahí “atándome” y repasando mi relax veraniego, en el que conoces gente, disfrutas momentos, lugares y personas.

Personalmente puedo decir que este verano ha sido “productivo”, en muchos aspectos: personales, afectivos, lúdicos…pero no sé si relajé mi intelecto, o quizás su reciente activación (estrés intelectual) me hace creer que he pensado cada cosa que he dicho y he hecho, en vez de vivirla sin más. Sé que encontré ambos ejemplos: gente imposible de relajarse, que veía las cosas de una manera analítica en pleno periodo de descanso, y a muchísimas personas que iban siempre relajadas por la vida, sin pensar lo que hacen ni dicen.

La relajación intelectual tiene sus momentos, unos cortos y concisos momentos en los que no debe darse un giro a nuestra vida, ya que por mucho que nos atraigan las emociones fuertes, lo que se queda en nosotros es lo que recogemos al estresarnos el intelecto.

"El momento de relajarse es... cuando no tienes tiempo para eso." S. J. H.

viernes, 9 de julio de 2010

No todo huele bien...


Eso mismo es lo que le dije el otro día a un hermano mío: no todo huele bien! Para variar me miró con cara de pasotismo total, como diciendo : " pero qué dices? ". La verdad que objetivamente tenía razón, y más si era la hora de comer.

El por qué de esa frase viene por muchos motivos, no únicamente por " sensación resultante de la recepción de un estimulo por el sistema sensorial olfativo", sino también por la sensación personal de hechos cercanos.

Intentaré explicarme...

De toda la vida se han oído tópicos:
- Esto me huele a chamusquina
- Esto me huele mal
- Algo huele a podrido aquí

Todos relacionados con "oler sensaciones", pero que realmente nuestro sentido que lo capta no es más que nuestro cerebro, no el olfativo. Y a que viene esto? Por la simple razón que la gente, la sociedad, tiende a "oler bien"; a querer gustar a todos con su fragancia, aunque la mayoría huela a Dior, Channel, DKNY, D&G...

Pero, realmente el ser humano no huele bien. Quédate un día sin desodorante, sin jabón, simplemente sal a la calle y haz tu vida cotidiana...no pasarán ni dos horas que ya olerás a ser humano. Exacto, " a ser humano". Cuántas veces habéis dicho: "uff, aquí huele a humanidad" al abrir una puerta donde han estado durante horas personas, ya sea estudiando, trabajando, haciendo deporte... y os ha entrado una náusea acompañada de un automatismo de vuestros dedos a taparos la nariz y cerrar la puerta con cara de asco. Esa es la realidad: no todo huele bien!

Cómo subsanarlo? Pues, como dije antes, con dos tipos de excusas: por una parte perfumándote ( Dior...), intentando emanar una preciosa sensación fresca, dulce para que nos embriague y no nos haga ver a la persona en sí, sino al modelo que anuncia dicho "olor". Y la segunda, la más extendida, a la que me quiero referir: la hipocresía humana. La que camufla el edor personal. Esa "careta" que tienen algunos y que creen que pueden engañar al sentido más preciado de una persona, su intelecto. Cierto es que hay algunos verdaderamente buenos en esa labor, auténticos profesionales. La lástima es que la gente tiende a creerse todo aquello que "embriaga", de ahí que si alguno ve su edor, sea catalogado de "mala persona, malpensado, celoso".

A todo esto me viene a la cabeza: piensa mal y acertarás! Los refranes, puñeteros que son, pero de alguien habrán salido,no?

Ya para finalizar esta reflexión, solo me cabe expresar:
De toda la vida, desde que se escribe, se malpiensa de la gente, se intuye un mal olor, se malfia de la humanidad...dicho esto, quien intuye antes ese edor tiene ventaja sobre el resto; falta ahora que la sociedad quiera oler lo mismo. Será el miedo a qué pensarán de mí? O porque quizás saldrá a la luz mi propio edor?


"algo está podrido en..." W. S.

lunes, 5 de julio de 2010

Me presento...

Bienvenidos todos!


Me presento sin ser protagonista, sin ser egoísta ya que lo importante será desmenuzar la realidad, la ficción y todo aquello que pase en la vida.

Ya hace tiempo que quería plasmar esos pensamientos, ideas o momentos de lucidez en mi propio blog.

Así que os invito a comentar todas aquellas inquietudes y " por qués" de la vida!

Entre todos creceremos!!